sábado, 31 de octubre de 2015

No te rindas..









No te rindas, aún estás a tiempo De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,Retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,Y destapar el cielo. 


                                                                                                                                                                No te rindas, por favor no cedas,Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,Aunque el sol se esconda,Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma .

Aún hay vida en tus sueños.Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,Quitar los cerrojos,Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,Recuperar la risa,
Ensayar un canto,Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alasE intentar de nuevo,Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,Aún hay vida en tus sueños.

Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.


Mario Benedetti
No te rindas.



miércoles, 28 de octubre de 2015

Todavia....


No lo creo todavía 
estás llegando a mi lado 
y la noche es un puñado 
de estrellas y de alegría 


palpo gusto escucho y veo 
tu rostro tu paso largo 
tus manos y sin embargo 
todavía no lo creo 


tu regreso tiene tanto 
que ver contigo y conmigo 
que por cábala lo digo 
y por las dudas lo canto 


nadie nunca te reemplaza 
y las cosas más triviales 
se vuelven fundamentales 
porque estás llegando a casa 


sin embargo todavía 
dudo de esta buena suerte 
porque el cielo de tenerte 
me parece fantasía 


pero venís y es seguro 
y venís con tu mirada 
y por eso tu llegada 
hace mágico el futuro 


y aunque no siempre he entendido 
mis culpas y mis fracasos 
en cambio sé que en tus brazos 
el mundo tiene sentido 

y si beso la osadía 
y el misterio de tus labios 
no habrá dudas ni resabios 
te querré más 
todavía.








Lee todo en: Todavía - Poemas de Mario Benedetti http://www.poemas-del-alma.com/todavia.htm#ixzz3pu7dxcJn

Amor de Tarde Mario Bennedetti




Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.


Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.


Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.





Lee todo en: Amor de tarde - Poemas de Mario Benedetti http://www.poemas-del-alma.com/mario-benedetti-amor-de-tarde.htm#ixzz3ptyCC0Hc.





domingo, 16 de noviembre de 2014



LECTURAS REFLEXIVAS - CON EL TIEMPO APRENDERÁS


Con el tiempo te das cuenta que lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira, pueden seguir lastimando durante toda la vida.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo, la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo te das cuenta que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente, solo con el tiempo.
“El hombre se hace viejo muy pronto y sabio demasiado tarde”.
Justamente cuando:
“YA NO HAY TIEMPO”


domingo, 20 de julio de 2014

EL DECÁLOGO DE LA AMABILIDAD 1• Procura reconocer y respetar los derechos y los méritos de los demás, y aceptar sus formas de pensar, 2• Trata a los demás con el mismo respeto y cariño con el que te gustaría que te tratasen a ti. 3• Procura ser complaciente con los que te rodean cuando te piden un favor o solicitan tu ayuda. 4• Utiliza palabras como gracias, perdón, por favor, que te facilitarán y harán más agradable tu relación con los demás. 5• Intenta ver en cada persona lo mejor de ella. Seguro que lo encontrarás y te sorprenderá.. 6• Acostúmbrate a expresar tus mejores sentimientos, no los reprimas. Trata a los demás con toda la naturalidad, la alegría y el afecto que espontáneamente salgan de ti. 7• Acostúmbrate a sonreír. Muéstrate solidario, optimista y colaborador con las personas con las que convives. 8• Piensa que si todos tratamos de dar lo mejor de nosotros mismos todos seremos mucho más felices. 9• Trata de analizarte y observa si, cuando eres amable o afectuoso con los demás, te sientes más a gusto contigo mismo. 10• Comprueba cuántas horas al día estás de buen humor. Si son muchas, alégrate porque estás construyendo un mundo más amable. Te deseo Exito.

martes, 15 de julio de 2014

El Alpinista Cuentan que un alpinista... Desesperado por conquistar el Aconcagua inició su travesía, después de años de preparación, pero quería la gloria para él solo, por lo tanto subió sin compañeros. Empezó a subir y se le fue haciendo tarde, y más tarde, y no se preparó para acampar, sino que decidió seguir subiendo, decidido a llegar a la cima, le obscureció. La noche cayó con gran pesadez en la altura de la montaña, ya no se podía ver absolutamente nada, todo era negro, cero visibilidades, no había luna y las estrellas eran cubiertas por las nubes. Subiendo por un acantilado, a sólo 100 metros de la cima, se resbaló y se desplomó por los aires... caía a una velocidad vertiginosa, sólo podía ver veloces manchas más oscuras que pasaban en la misma oscuridad y la terrible sensación de ser succionado por la gravedad. Seguía cayendo... y en esos angustiantes momentos, le pasaron por su mente todos sus gratos y no tan gratos momentos de la vida, él pensaba que iba a morir, sin embargo, de repente sintió un tirón muy fuerte que casi lo parte en dos... Sí, como todo alpinista experimentado, había clavado estacas de seguridad con candados a una larguísima soga que lo amarraba de la cintura. En esos momentos de quietud, suspendido por los aires, no le quedó más que gritar: "Ayúdame Dios mío..." De repente una voz grave y profunda de los cielos le contestó: "¿Qué quieres que haga?" "Sálvame Dios mío " "¿Realmente crees que te pueda salvar?” "Por supuesto Señor " "Entonces, suelta la cuerda que te sostiene..." Hubo un momento de silencio y quietud. El hombre se aferró más a la cuerda y reflexionó... Cuenta el equipo de rescate que al otro día encontraron colgado a un alpinista congelado, muerto, agarrado con fuerza, con las manos a una cuerda... A dos metros del suelo... ¿Y tú? ¿Qué tan confiado estás de tu cuerda? ¿Por qué no la sueltas? mejorar

lunes, 14 de julio de 2014

¿Cuántos ganas al día? Papi, ¿Cuánto ganas por hora?- Con voz tímida y ojos de admiración, un pequeño recibía así a su padre al término de su trabajo. El padre dirigió un gesto severo al niño y repuso: - Mira hijo, informes ni tu madre los conoce. No me molestes que estoy cansado • Pero Papi, - insistía - dime por favor ¿Cuánto ganas por hora? La reacción del padre fue menos severa. Sólo contestó - Cuatro soles por hora. • Papi, ¿Me podrías prestar dos soles? - Preguntó el pequeño. El padre montó en cólera y tratando con brusquedad al niño le dijo: • Así que, esa era la razón para saber lo que gano. Vete a dormir y no molestes, muchacho aprovechado. Había caído la noche. El padre había meditado sobre lo sucedido y se sentía culpable. Tal vez su hijo quería comprar algo. En fin, descargando su conciencia dolida, se asomó al dormitorio de su hijo. Con voz baja preguntó al pequeño: • ¿Duermes, hijo? • Dime, Papi, - respondió entre sueños. • Perdóname por haberte tratado con tan poca paciencia; aquí tienes el dinero que me pediste, - respondió el padre. • Gracias, Papi - contestó el pequeño y metiendo sus manitas debajo de la almohada, sacó unas monedas. • Ahora ya completé. Tengo cuatro soles. ¿Me podrías vender una hora de tu tiempo? - preguntó el niño